lunes, 26 de diciembre de 2011

Hay un pasado y hoy hay... por supuesto, un presente. Ese presente es constante para mi, donde mi cabeza despega para miles de caminos diferentes. Cada instante para mi es un presente distinto al anterior; algo de eso me viene pasando desde hace tiempo. Mis presentes se van rotando a medida que mis sensaciones cambian, y eso es decir bastante, ya que en todo ese tiempo las cosas, mis cosas se fueron tornando bastante disímiles estos ultimos ratos de vida.
En definitiva se puede concluir miles de cosas, como en cada instante perdido, vivido o pasado, pero siempre hay algo que es constante y no se aleja, el miedo.
Miedo a miles de diferentes cosas, miedo a la tristeza constante, miedo a la desperacion, miedo a la ansiedad, miedo a perderme, a perderlos, a nunca mas volver y el miedo que resume y resuelve todas las ecuaciones, miedo a la soledad. Esa soledad que no es simplemente fisica, que no se reduce a una ausencia (sino que esas se suman) sino esa soledad que nace bien bien desde dentro y aflora en momentos, o todo el tiempo. Nunca me detuve a pensarlo, pero es inevitable la necesidad de huirle, sea de la forma que sea. Tampoco nunca creí que fuese algo malo, ni mucho menos, pero si algo que no se lleva con toda la comodidad del mundo ni de lo que uno pueda sentirse lo mas orgulloso. Es algo que en el oscuro fondo trae sentimientos tristes y no queda mas que encontrarle y exprimirle el lado positivo. Supongo que es al comienzo, pero siempre o por lo menos creo que siempre se siente un malestar. Despues de un cierto tiempo nos curtimos y eso desemboca en distintas consecuencias dependiendo la persona y como lo haya manejado.
Nunca me habia detenido a mirarlo, pensarlo y por supuesto sacar alguna que otra conclusion. Supongo, será que en estos ultimos ratos es algo constante y hasta te diria cotidiano en mi vida, en sus vidas y en nuestras vidas... algo que me persigue sin pensarlo ni quererlo, pero que rodeó este tiempo y creo suponer que los que vendran tambien. No me alarma ni me desgarra, pero sinceramente algo me preocupa. No quiero que toque mas de lo que ya manchó y si es posible que se valla alejando, lentamente, para no sentir su otro extremo de un momento al otro.
Será cuestion de tiempo, como todo... o por lo menos todo lo que yo creo.

No hay comentarios: